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¿Qué es la fimosis?
La fimosis es la imposibilidad de retraer el prepucio (la piel que cubre el glande del pene) hacia atrás para descubrir el glande. En adultos siempre es anormal; en niños, casi nunca lo es al nacer.
Al nacer, el prepucio está naturalmente "pegado" al glande por una membrana llamada adherencias balanoprepuciales. Esto es normal y forma parte del desarrollo. Esa membrana se va separando sola con los años.
El 96% de los recién nacidos tienen el prepucio no retráctil. A los 3 años, solo el 10% sigue así. A los 17, menos del 1%. El tiempo, por sí solo, resuelve la mayoría de casos.
Fimosis fisiológica vs fimosis patológica
Esta es la distinción más importante que un pediatra o cirujano hará. Confundirlas lleva a operar de más o a tratar de menos.
El prepucio no se retrae aún, pero la piel es suave, elástica, sin cicatrices. No causa molestias ni complica la micción. No requiere tratamiento: se observa.
El extremo del prepucio se ve blanquecino, endurecido, fibroso o con cicatrices (anillo rígido). Causa síntomas. Sí requiere tratamiento.
⚠️ No fuerce la retracción del prepucio
No tire del prepucio hacia atrás "para ir abriéndolo". Cada retracción forzada produce pequeños desgarros que cicatrizan formando tejido fibroso. Esto convierte una fimosis fisiológica (que se hubiera resuelto sola) en una patológica (que sí requiere tratamiento).
El pene se lava con agua y jabón por fuera, igual que cualquier otra parte del cuerpo. Cuando el niño crezca, será él quien retraiga su prepucio cuando esté listo, sin dolor.
¿Cuándo sí tratar la fimosis?
- El niño tiene dificultad para orinar: el prepucio se infla como un globo al orinar (balonamiento).
- Infecciones repetidas del prepucio (balanitis).
- Infecciones urinarias a repetición.
- Dolor o sangrado.
- Aparición de tejido blanco fibroso en el extremo del prepucio.
- Edad mayor a 6-7 años con prepucio aún totalmente no retráctil.
- Episodio previo de parafimosis (ver más abajo).
Opciones de tratamiento
1. Observación
Es la primera opción en fimosis fisiológica sin síntomas. Controles periódicos para confirmar que avanza el proceso natural de separación.
2. Crema con corticoide
Una crema con corticoide de baja potencia, aplicada en el prepucio 1-2 veces al día durante 4-8 semanas, logra ablandar el anillo prepucial y permitir la retracción. Eficacia: alrededor del 70-85%, evitando la cirugía.
"En consulta siempre intento primero con crema de corticoide en casos seleccionados. Es un tratamiento sencillo, seguro y muy eficaz que muchos padres desconocen."
3. Liberación de adherencias en consulta
En algunos casos, una vez ablandado con corticoide, se realiza una separación suave en consulta con anestesia local en crema. Sin cirugía.
4. Circuncisión o prepucioplastia
Cirugía cuando los tratamientos anteriores no funcionan o hay fimosis patológica franca. Se puede hacer:
- Circuncisión clásica: extirpación del prepucio. Es la técnica más utilizada cuando hay tejido cicatricial.
- Prepucioplastia: amplía el anillo prepucial conservando el prepucio. Alternativa en casos seleccionados, según preferencia familiar.
Parafimosis: cuándo sí es urgencia
Cuando el prepucio se retrae hacia atrás y no vuelve a su posición, queda atrapado detrás del glande y lo estrangula. El glande se hincha, duele y cambia de color. Es una urgencia que se debe atender en horas.
Suele ocurrir por una retracción forzada (sondaje vesical mal hecho, intento de "abrir" el prepucio, juegos del propio niño). El tratamiento es la reducción manual del prepucio o, en casos rebeldes, cirugía de urgencia.
¿Cómo es la cirugía?
La circuncisión pediátrica es una cirugía muy frecuente y de bajo riesgo.
- Anestesia general con anestesiólogo pediátrico.
- Bloqueo anestésico local adicional para que el postoperatorio sea más cómodo.
- Duración: 20-40 minutos.
- Alta el mismo día (ambulatorio).
¿Cómo es la recuperación?
- Día de la cirugía: pequeño vendaje. Ducha al día siguiente. Dieta normal.
- Primera semana: inflamación y leve sangrado son normales. Analgésico habitual.
- Días 5-7: regreso al colegio (sin gimnasia ni educación física).
- Semanas 2-3: reincorporación a deportes y actividad física plena.
- Hábitos: lavado con agua y jabón suave. Mantener seco.
- Control: a los 7-10 días y al mes.
La decisión de operar o no debe ser compartida entre familia y cirujano, basada en signos clínicos reales, no en la apariencia del prepucio en bebés sanos. Cuando hay indicación, la cirugía es segura y resuelve el problema definitivamente.
Una consulta de 30 minutos es suficiente para determinar si su hijo tiene fimosis fisiológica, patológica o si conviene tratamiento con crema. Agende valoración, escríbanos por WhatsApp, o complete su pre-consulta en línea para agilizar la cita.
Preguntas frecuentes de los padres
¿La fimosis se cura sola?
En la mayoría de los casos sí: es fimosis fisiológica y el tiempo, por sí solo, resuelve la mayoría de los casos, sin necesidad de forzar ni tratar.
¿A qué edad se debe operar la fimosis en niños?
No hay una edad fija: se opera cuando hay fimosis patológica o síntomas (balanitis, infecciones urinarias, parafimosis previa). Un prepucio totalmente no retráctil después de los 6-7 años también amerita valoración.
¿Cuánto cuesta una circuncisión pediátrica en Quito?
Depende de la técnica, el tipo de anestesia y si se realiza de forma ambulatoria. En Infamed Integral, en Quito, se cotiza de forma personalizada en la consulta de valoración.
¿Es dolorosa la circuncisión en niños?
No: se realiza con anestesia general más un bloqueo local adicional, por lo que el niño no siente dolor durante el procedimiento, y el postoperatorio se controla con analgésico habitual.